Revisión de la literatura
Se partió de guías clínicas y revisiones publicadas sobre alimentación y control glucémico, priorizando documentos con metodología descrita y acceso público.
Fase 01El proceso completo y también sus límites. Un recetario documentado no es lo mismo que un estudio clínico, y conviene decirlo con claridad.
Se partió de guías clínicas y revisiones publicadas sobre alimentación y control glucémico, priorizando documentos con metodología descrita y acceso público.
Fase 01Las recomendaciones se agruparon según el tipo de diabetes al que aplican, porque lo que sirve en tipo 2 no siempre encaja en tipo 1, gestacional o tipo 3c.
Fase 02Cada principio se convirtió en recetas concretas con ingredientes accesibles, porciones medidas en gramos y equivalencias para sustituir lo que no se consiga.
Fase 03Cada recomendación indica en qué fuente se apoya, para que cualquiera pueda ir al documento original y comprobarlo.
Fase 04El recetario es una revisión documental aplicada a la cocina, no un ensayo clínico. No mide resultados en pacientes ni sustituye la evaluación individual.
Fase 05Cuando la evidencia cambia, el material se revisa. Las correcciones se publican y quedan documentadas.
Fase 06Las guías y publicaciones usadas como referencia. Ninguna de estas organizaciones participa en el producto.
Estas organizaciones no patrocinan, revisan ni avalan este producto. Se citan únicamente como fuentes públicas de consulta.